Bala perdida 2

7.439
Tras la muerte de Charras, Lino y Julia toman el relevo y forman la nueva unidad de estupefacientes. Decidido a encontrar a los asesinos de su hermano y de su mentor, Lino continúa su cacería y no deja que nadie se interponga en su camino. Bala perdida 2
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Destinos

Drama Romance
5.6

"Había una vez un joven príncipe cuyo padre, el rey de Oriente, lo envia a Egipto para encontrar una perla. Pero cuando llega, el pueblo le sirve una taza. Al beberla, se olvida de que era el hijo de un rey, se olvida de la perla y cae en un profundo sueño." El padre de Rick (Christian Bale) solía leerle esta historia cuando era un niño. En la actualidad, siendo Rick ya adulto, el camino hacia Oriente se extiende ante él... Knight of Cups Destinos Critica: En sus más de cien años, el cine posiblemente haya contado todas las historias posibles. Si el cine no muere es porque hay directores que imprimen su sello personal o, más radicalmente, reinventan el cine. Nos quejamos cuando un guión o un argumento (el común de los mortales no distingue entre ambos términos) es poco original, pero algunos despellejan una película y a su director cuando ésta se sale de ciertos cánones más o menos establecidos, impuestos por las "majors". Esto me recuerda a los airados espectadores de "La Rosa Púrpura del Cairo", desconcertados ante lo que veían en la pantalla. Destinos Vacío. De vacío y de deseos de empezar de cero. De esto va esta película. «How do I begin?», «¿Cómo comienzo?» pregunta en dos ocasiones Rick, el protagonista, y este es el eje de la película. Todo aquel que tenga sangre en las venas ha deseado alguna vez romper con todo y comenzar una nueva vida. Este deseo ha dado al idioma castellano su novela más universal. Un deseo que ha sido representado mil veces en el cine. A él lo dedicaba Gabriele Salvatores en su película "Mediterráneo" (1991), y era la pieza que le faltaba al protagonista de "Un tipo genial" ("Local Hero", 1983). Destinos Y Terrence Malick es el director del vacío. Es sus películas hemos visto huídas que no llevan a ninguna parte, victorias militares que saben a derrota, amores huecos, la desolación de la pérdida de un hijo. Es su sello personal, como lo tienen Orson Welles, David Lean, Alfred Hitchcock, David Lynch, John Huston, Stanley Kubrick, Billy Wilder o Woody Allen. Se dice que Brucker compuso la misma sinfonía nueve veces. Hay directores que se especializan en determinado cine, y Terrence Malick se ha especializado en espacios vacíos. Destinos

Red 2

Acción Comedia Crimen Suspense
6.5

El agente retirado de operaciones encubiertas la CIA, Frank Moses (Bruce Willis), vuelve a reunir a su peculiar equipo de élite para emprender la búsqueda a nivel global de un dispositivo nuclear portátil desaparecido. Por el camino tendrán que enfrentarse a un ejército de implacables asesinos, despiadados terroristas y oficiales del Gobierno enloquecidos por el poder; todos ansiosos por hacerse con un arma devastadora… y todos muy poco conscientes de lo que puede suponer enfrentarse al equipo de Retirados Extremadamente Peligrosos y sus tácticas de la vieja escuela. Red 2 Critica: Y luego se quejan del fracaso de la taquilla. ¿Cómo no va a fracasar una película que intenta imitar con brocha gorda un éxito que tampoco es que fuera para tirar cohetes? De acuerdo, la primera parte tenía su gracia, al ver a un grupo de exagentes de la CIA jubilados que tienen que salvarse de una purga, y además el alemán Robert Schwentke supo darle un toque de espectacularidad en la narrativa cercano al cómic de DC en que se basó la historia. Pero al cambiar de realizador, y dárselo a un obediente artesano de estudio, Dean Parisot, se ha despersonalizado todo hasta niveles realmente increíbles. Es lamentable ver a actores de la talla de Anthony Hopkins, Catherine Zeta Jones, Helen Mirren o John Malkovich bailar como un perrito de feria y aguantar hacer el tonto (ojo, una cosa es hacer comedia, y otra hacer el ridículo) por un cheque. Red 2 La historia no tiene ni pies ni cabeza: resulta que nuestros amigos los superagentes jubilados tienen que volver para solucionar un complot internacional que puede llegar a desencadenar una nueva Guerra Mundial, con la amenaza de detonar una bomba atómica en el mismísimo corazón de Rusia. El problema no es que la historia no sea buena –que en una película de estas características, puede colar…-, sino que su desarrollo es lo más deficitario que hemos visto en años: personajes que cambian de bando (ahora son malos malísimos, y tras una secuencia, son buenos buenísimos; ahora son tontos tontísimos, y de buenas a primeras, son los más inteligentes del planeta… una locura, vamos…) historias que tienen que explicarse a pedazos saltando de ciudad en ciudad sin orden ni concierto… el desastre. Red 2 Ni la cara de estreñido de Bruce Willis, el glamour de Helen Mirren o la bis cómica de Malkovich son suficientes para salvar a este engendro que por momentos va empeorando hasta llegar a ser un subproducto que no hay por donde cogerlo, literalmente. Además resulta increíble que Mary-Louise Parker vaya de ingenua-oficinista-recién-salida-de-los-despachos y se reconvierta de golpe en Mata-Hari, cuando además ese toque de ingenuidad chirría con los añitos que ya empiezan a notársele peligrosamente. Red 2

La isla siniestra

Drama Misterio Suspense
8.1

Verano de 1954. Los agentes judiciales Teddy Daniels y Chuck Aule son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley. Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes. Shutter Island La isla siniestra Scorsese juguetea con los géneros como un niño travieso y convierte la novela de Dennis Lehane en un material explosivo e inquietante a partes iguales, dándole al espectador una serie de pistas para que vaya resolviendo, en paralelo a los protagonistas, el enigma que se oculta tras Shutter Island. Una secuencia en la que Edward Daniels (Leonardo Dicaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son transportados la isla donde se encuentra la institución mental abre lo que poco a poco va a ir convirtiéndose en una pesadilla. Sorprende que Scorsese aborde esta historia no desde su sobriedad habitual sino desde una especie de mezcla entre el clasicismo (relativo, pues el director italo-americano nunca ha sido muy amigo de las convenciones) y lo moderno, aportando una dosis exacta de ambos factores para dar lugar a un thriller que no sorprende por su sobria dirección, dado que ya se partía de esa base, pero sí desde el empleo de la música*, a todas luces efectista, sin cortarse un pelo en exagerar o intentar dar presencia a secuencias no demasiado épicas a través de una partitura que sí remite a esta condición. La isla siniestra Shutter Island, como toda pesadilla, es además incoherente en sus formas. No presenta una narración lineal sino que alterna flashbacks con sueños y el presente, mezclándose todo de forma, eso sí, perfectamente clara, como una pesadilla lúcida (que son las más aterradoras). Esto nos lleva a estar pendientes en cada secuencia de hacia dónde se va a dirigir la historia, qué salto va a pegar para darnos una información que quizá parezca innecesaria pero que en algún momento va a formar parte de este gran puzzle, para dar lugar con el único epílogo posible, un poco previsible si se van siguiendo todas las pistas que el realizador de Toro salvaje, pero no por ello menos efectivo. Con unas interpretaciones realmente notables, especialmente por parte de los secundarios (Jackie Earle Haley, Michelle Williams, Ben Kingsley) y sobrias de Dicaprio y Ruffalo, que son quienes de alguna forma levantan el peso de la función, estamos sin duda ante un thriller psicológico que inquieta y deja con ganas de más, crudo, además de entretenido, que no por ser algo efectista se desvirtúa y se pierde en el camino. Por el contrario Scorsese, un realizador maestro, sabe cómo sacar provecho de estos recursos y les da forma sin esfuerzo en un epílogo realmente notable. Paso a spoiler para comentarlo. La isla siniestra

Estado mental

Drama
6.2

El doctor Alan Stone está tratando a tres pacientes esquizofrénicos paranoicos en el Hospital Estatal de Ypsilanti en Michigan. Cada uno de ellos se cree que es Jesucristo....Estado mental Critica: En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.....Estado mental

La célula

Ciencia ficción Suspense Terror
6.2

Catherine Deane es una psicoterapeuta que forma parte de un revolucionario tratamiento que le permite literalmente introducir su mente en la de sus pacientes. Sus experiencias con este método cobran un giro inesperado cuando un agente del FBI le llega con una petición desesperada: introducirse en la mente de un asesino en serie, Carl Stargher, que se encuentra en coma tras haber secuestrado y atrapado a una mujer cuya vida está en serio peligro si no consiguen descubrir su paradero.....La célula Critica: J.LO se atreve a interpretar el papel de una erudita psicóloga que utiliza las más modernas tecnologías para arreglar problemas mentales; registro que se presta a la burla fácil pues es difícil verla como una superdotada, y apartar de nuestra cabeza su imagen de mega-estrella de la canción y del colorín. La López, que comenzó encasillada como chica latina para después encabezar todo tipo de peliculas románticas, tiene solo un par de cintas respetables, siendo la que nos ocupa una de ellas. Con una sinopsis atractiva, el toque de originalidad de "La Celda" radica en el mundo visual que presenta Tarsem, los decorados y vestuario creados para recrear un universo de ensueño o pesadilla, la caracterización de los actores en distintas fases de la película (atención al gran cambio de registro y look de Vincent D'onofrio o los diseños que luce Jennifer, dignos de cualquier videoclip de Björk). La colorista iluminación y los efectos especiales ayudan a transportarnos a un mundo personal y único, lleno de referentes y de información acerca de los traumas y la bipolaridad del asesino, otorgando cierto grado de libertad para la interpretación al propio espectador. Aburridos de decenas de thrillers fotocopiados que surgen como setas y todos con la típica estructura, tenemos una pincelada expresionista en esta película, que con los mismos ingredientes crea un plato bastante diferente, que no todos los paladares degustan de la misma forma.....La célula

John Carter: Entre dos mundos

Acción Aventura Ciencia ficción
6.1

Adaptación de ‘Una princesa de Marte’, la primera novela fantástica de Edgar Rice Burroughs. La película lleva a la gran pantalla una aventura épica que se desarrolla en el devastado planeta Marte, un mundo habitado por tribus guerreras y seres salvajes. John Carter es un veterano de la Guerra Civil norteamericana (1861-1865) que se halla en el planeta Marte, se ve inmerso en una nueva y misteriosa guerra con un extraño ejército de marcianos, entre los que se encuentran Tars Tarkas y la princesa Dejah Thoris. John Carter: Entre dos mundos John Carter Critica: Ingredientes: producción de Disney, director con Oscars por sus maravillosos trabajos en Pixar ("Buscando a Nemo", "Wall·E"), presupuesto mastodóntico (250 millones de dólares), adaptación de una prestigiosa novela de Edgar Rice Burroughs. / Resultado: película estimable y valiosa, no muy valiente pero por momentos, bellísima. Inferior a su trabajo previo = vapuleada por la crítica. Y el escenario perfecto para que aquellos que le tienen ganas a Pixar (aunque ésta no lo sea, claro) sigan despotricando y echando mierda "porque pueden". Y porque contra "Toy Story 3", o "Up", o "Wall-E", ni Dios les iba a hacer caso. Objetivo conseguido: defenestrar una película valiosa por el simple hecho de no ser perfecta. Felicidades. Para otra vez, poneos las gafas del tresdé y no esas que os abren las puertas al Conocimiento y al Entendimiento del Ser. John Carter Ahora volvamos al mundo real, ése en el que se ha estrenado una película llamada "John Carter" y que durante sus más de dos horas de duración, nos devuelve el cine de aventuras que parecía perdido. Nos transporta a otro universo, emocionándonos unas veces, "simplemente" entreteniéndonos otras. Y descubramos al mago, al ilusionista: Andrew Stanton. Y a su cómplice, el director de orquesta: Michael Giacchino. Juntos consiguen que este viaje no sea otro más, que esta película no falle, que no se ahogue en su (perfecto) aspecto visual, que podamos ver que en el fondo hay algo más. Porque la historia es sencillísima, tratando básicamente sobre cómo un héroe rescata a una princesa, el material de un cuento de hadas. Y hay algún bajón de ritmo, y es una película irregular, a la que no le sobra metraje pero habría estado bien que fuese rellenado de otra forma (alguna batalla es redundante); pero lo que también hay es alma, espíritu, un "feeling" que aúna lo clásico con lo moderno. Por momentos, esto es "Star Wars". John Carter